Se han incluido varias personalidades omaníes en el programa de la UNESCO con motivo de los aniversarios cincuentenarios o centenarios de acontecimientos históricos importantes y de figuras influyentes a nivel mundial. Estas son: el lingüista Al Khalil ibn Ahmad Al Farahidi, cuyo nombre fue inscrito en 2005; el médico y farmacéutico Rashid ibn Umairah Al Rustaqi, inscrito en 2013; en 2015 se incluyeron el erudito enciclopedista y reformador social Sheikh Nur al Din Abdullah ibn Hamid Al Salmi, así como el médico y físico Abu Muhammad Abdullah ibn Muhammad Al Azdi, conocido como Ibn Al Dhahabi; el poeta omaní Nasser ibn Salim Al Rawahi, conocido como Abu Muslim Al Bahlani, fue inscrito en 2019; el navegante omaní Ahmad ibn Majid fue incluido en 2021; y el historiador y poeta Hamid ibn Muhammad ibn Ruzayq fue inscrito en 2023.
Al Khalil ibn Ahmad Al Farahidi nació en la localidad de Waddam, en la costa de Al Batinah, a orillas del mar de Omán, en el año 100 de la Hégira, durante el califato del justo ‘Umar ibn ‘Abd al ‘Aziz. Fue una de las figuras omaníes más destacadas que dejó una profunda huella en los campos del saber y la ciencia, enriqueciendo la civilización humana con su conocimiento y pensamiento.
Se le considera el primer creador de la lexicografía árabe, ya que compiló y organizó el idioma árabe y sus vocablos. Fue también quien estableció las bases de la gramática árabe, formulando sus principios y explicaciones. Su fama está estrechamente vinculada a la ciencia de la métrica poética (al-‘arud), gracias a la cual logró clasificar toda la poesía árabe en diferentes ritmos o metros.
Por todas estas contribuciones, su nombre fue inscrito en el Programa de la UNESCO para la Conmemoración de los Aniversarios Cincuentenarios o Centenarios de Acontecimientos Históricos Importantes y de Figuras Influyentes a Nivel Mundial, en su 33 sesión durante la Conferencia General del año 2005. Al Farahidi fue la primera personalidad omaní incluida en este programa.
Es autor de numerosas obras, entre las más destacadas se encuentra el libro Al-‘Ain, en el cual organizó las palabras según los puntos de articulación de las letras, comenzando con la letra ‘Ain, que da nombre a la obra. Posteriormente escribió el libro Fāʾit al ‘Ain (Lo que no se incluyó en Al ‘Ain). Entre sus obras se encuentra también Al Manẓūmah al Naḥwiyyah (La composición gramatical), un poema compuesto por 293 versos escritos en el metro arábigo conocido como Bahr al Kāmil Al-Tām —con ritmo y cadencia completamente regulares—, que abarca numerosos temas de la gramática árabe, dejando fuera sólo unos pocos. En esta obra abordó múltiples cuestiones gramaticales con un estilo caracterizado por su sencillez y claridad, evitando la complejidad. También escribió el libro Al Naġm (La melodía), que refleja su profundo conocimiento de la música. Otra de sus obras, Al-Iqā‘ (El ritmo), es fruto de su formación musical. En su tratado Al ‘Arūḍ, expuso los fundamentos de la métrica árabe, incluyendo los patrones métricos y los círculos rítmicos (al-duwā’ir al-‘arūḍiyyah) que él mismo desarrolló. Entre sus innovaciones figura también el libro Al Nuqṭ wa Al Shakl (La puntuación y la vocalización), en el que presentó avances inéditos en estos campos. Asimismo, escribió Al Shawāhid (Los testimonios), que contiene ejemplos escuchados directamente de los beduinos, y el libro Al ‘Awāmil (Los factores), dedicado a los elementos gramaticales. Su obra Al Jumal (Las oraciones) trata sobre las estructuras de la oración en la gramática árabe. Finalmente, es autor de Al Mu‘ammā fī Al Alghāz (El enigma en los acertijos)
Al Khalil ibn Ahmad Al Farahidi falleció en el año 175 de la Hégira. Que Dios tenga misericordia de él.
El Dr. Rashid bin ʿUmaira Al Rastaki fue incluido en el Programa de la UNESCO para la Conmemoración del 50.º o 100.º Aniversario de los Acontecimientos Históricos y de las Personalidades Influyentes durante la 37.ª sesión de la Conferencia General celebrada en 2013, como la figura omaní más destacada en el campo de la medicina y la farmacia.
Fue una de las personalidades más relevantes que contribuyeron de manera significativa al desarrollo civilizatorio del Sultanato de Omán a lo largo de su rica historia. Era un médico experto que logró tratar numerosas enfermedades consideradas incurables, y su fama se extendió ampliamente, convirtiéndose en destino de pacientes provenientes de diversas regiones. No se limitó al ejercicio de la medicina; también transmitió los conocimientos médicos mediante la enseñanza y la escritura. Además, fue jurista, literato y poeta, y utilizó sus múltiples talentos para enseñar medicina y elaborar recetas terapéuticas. Sus manuscritos y poemas médicos, redactados con un estilo fluido que combina la ciencia con la literatura, son el mejor testimonio de su erudición. Compuso largos poemas sobre la anatomía del cuerpo humano, dedicando algunos a órganos específicos, como el ojo.
Entre sus obras más importantes se encuentran “Minhaj Al Mutaʿallimīn” (Guía para los estudiantes), escrita como respuesta a las consultas de su hijo ʿUmaira, que incluye varios capítulos donde describe numerosas enfermedades y sus tratamientos, como las del corazón, estómago, médula, pulmones, útero, vejiga, riñones, ojos, nariz, oídos, espalda, hígado, bazo y vesícula biliar. “Fakihat Ibn Al Sabīl” (El fruto del viajero) es similar a la anterior, pues trata sobre las enfermedades, sus tipos y métodos de tratamiento. “Mukhtasar Fakihat Al Sabīl” (Compendio del fruto del viajero) resume remedios probados en el tratamiento de diversas enfermedades. “Maqāṣid Al Dalīl wa Burhān Al Sabīl” (Objetivos de la guía y evidencia del camino) constituye otro importante tratado médico, mientras que “Zād Al Musāfir” (Provisiones del viajero) es también una obra dedicada a la medicina.
Asimismo, redactó poemas didácticos en los que describió los principales órganos del cuerpo humano y explicó la anatomía desde la cabeza hasta los pies. Estas y otras riquezas del conocimiento que legó a la biblioteca científica permanecen en forma de manuscritos, en espera del esfuerzo e investigación de estudiantes y especialistas en medicina que las saque a la luz, como ya ha ocurrido con otros textos fundamentales. El Dr. Rashid bin ʿUmaira Al Rastaki vivió a finales del siglo X y comienzos del siglo XI de la Hégira, coincidiendo con la etapa final del Estado de los Banu Nabahna (549–1034 AH / 1154–1624 d. C.).
El médico y físico omaní Abu Abdullah Muhammad bin Abdullah Al Azdi, conocido como Ibn Al Dhahabi, falleció en Valencia, en Al Ándalus, en el año 456 de la Hégira (mayo de 1064 d.C.). Fue incluido entre las personalidades más influyentes del mundo durante los trabajos de la 38.ª sesión de la Conferencia General de la UNESCO (2015). Entre sus obras más destacadas se encuentra el “Kitab Al Maa’” (El Libro del Agua), un diccionario médico-lingüístico que revela a la vez su profundo conocimiento de la medicina y de la lengua. Esta obra constituye un trabajo sin precedentes en su campo, ya que combina con gran maestría las ciencias médicas y farmacéuticas, abordando tanto las enfermedades físicas como las mentales. Ibn Al Dhahabi fue pionero en la idea de sustituir la sangre humana mediante la nutrición, y en su obra mencionó también alternativas médicas conocidas en su tiempo —lo que hoy se denominaría “medicina alternativa”—, evaluando su utilidad, perjuicio, validez y error. Entre ellas, se refirió a la ruqya (recitación de oraciones para la curación), al uso terapéutico del Corán y el uso de la astrología. Asimismo, su texto contiene una referencia explícita al cáncer en una época muy temprana, lo que constituye una anticipación científica notable. Más de mil años atrás, Ibn Al Dhahabi propuso la idea del intercambio de sangre, superando así los conocimientos de los médicos de su tiempo.
El Sheikh Al ‘Allama Nooruddin Abdullah bin Hamid Al Salmi, reformador social y enciclopedista omaní, fue clasificado por la UNESCO como una de las personalidades más influyentes del mundo durante la 38.ª Conferencia General de la organización en 2015. La figura de Al Salmi tuvo un impacto profundo en la vida social, religiosa y política del Sultanato de Omán. Enriqueció las bibliotecas omaní y árabe con numerosas obras en distintos campos, incluyendo los fundamentos de la religión, la jurisprudencia y sus principios, el hadith, las ciencias de la lengua árabe, la historia, entre otros. En sus escritos, combinaba hábilmente la razón con la transmisión (Al naql) y consideraba las diversas corrientes y tendencias de su época. Su maestría en los principios de la jurisprudencia, que integra las opiniones de distintas escuelas y orientaciones, contribuyó significativamente a la profundidad y riqueza de sus aportaciones académicas.
El poeta omaní Nasser bin Salem Al Rawahi, apodado “Abi Muslim Al Bahlani”, fue incluido entre las personalidades influyentes a nivel mundial con motivo del centenario de su fallecimiento, ocurrido en 1920. Este reconocimiento se realizó durante la 40.ª Conferencia General de la UNESCO, celebrada en la sede de la organización en París, el 14 de noviembre de 2019. Abi Muslim Al-Bahlani fue elegido por su destacada labor como poeta y pionero del periodismo en la diáspora de Zanzíbar. Su influencia trascendió las fronteras del Sultanato de Omán, alcanzando gran parte del mundo árabe y África oriental, consolidando su nombre en la lista de los grandes creadores del mundo. Nació y se formó en la región de Wadi Muharram, recibiendo enseñanza de su padre, el erudito juez Salem bin Adeem Al Bahlani Al Rawahi, así como de otros sabios omaníes de su tiempo. También estudió con Muhammad bin Salim Al Rawahi en el pueblo de Al Saih, en Wadi Bani Rawaha, donde adquirió los principios de las ciencias árabes, antes de continuar su aprendizaje de manera autodidacta, influenciado profundamente por el Sheikh Said bin Khalfan Al Khalili. Abi Muslim ejerció como juez en Zanzíbar, llegando a ser jefe de los jueces para varios sultanes de Zanzíbar con quienes mantenía cercanía. Paralelamente, impartía clases de lengua árabe y jurisprudencia, formando a numerosos juristas y figuras destacadas.
También se dedicó a la escritura y composición, dejando numerosas obras, algunas impresas, otras perdidas y varias aún en manuscrito. Entre las más destacadas en jurisprudencia: “Nithar Al Jawhar”, pensado como comentario de la larga poesía jurisprudencial de Sheikh Nooruddin Al-Salmi titulada “Jawhar al-Nizam”, con la intención de convertirse en una enciclopedia jurídica de múltiples volúmenes, de la cual solo completó tres antes de su fallecimiento, demostrando su gran capacidad intelectual. “Al ‘Aqidah Al Wahbiyya” (sobre teología), presentado en forma de diálogo entre maestro y alumno, editado por Saleh bin Said Al Qanoubi y Abdullah bin Said Al Qanoubi. “Al Lawami’ al-Barqiyya fi Rihlat Mawlana Al Sultan Al Mu’azzam Hamoud bin Muhammad bin Said bin Sultan Bilqatar Al Ifrikiyah Al Sharqiyah”, en el que documentó sus observaciones durante su acompañamiento al sultán en África oriental, redactado en prosa y verso, elogiando a la dinastía Al Busaid y sus sultanes. Obras sobre el Profeta Muhammad (la paz sea con él): “Al Nur Al Muhammadi”, “Al Kunuz al-Samadiyya fi Al Tawassul bil-Ma’jaz Al Muhammadiyya” (manuscrito), y “Al Nash’ah Al Muhammadiyya fi Mawlid Khayr Al Bariyya”. “Al Nafs Al Rahmani fi Adhkar Abi Muslim Al-Bahlani”, donde recopiló sus adhkar (oraciones religiosas) organizados, indicando condiciones y modos de recitación, reflejando la dimensión ético-comportamental presente en gran parte de su poesía. Entre sus obras también se encuentra el libro «Alwah Al Anwar wa Arwah Al Asrar» —perdido—, al que hace referencia en la introducción de «Al Wadi Al Muqaddas», la primera recopilación de los adhkar de la Nafs Al Rahmani. Su sobrino, Salem bin Suleiman Al Bahlani, lo describió en la biografía de Abi Muslim como: “un libro noble de gran valor en la práctica del dhikr”. Asimismo, escribió «Jawahir Al Anwar wa Arwah Al Asrar» —perdido—, mencionada en su obra «Nithar Al Jawhar», y también «Bahr Al Anwar fi Ma’thur Al Ad’iyah wal-Adhkar» —perdido—, entre otras obras.
Apodado “Asad al-Bihar” (El León de los Mares) (825–906 H / 1421–1500 d.C.), fue un navegante y erudito de las ciencias marítimas. Recibió su educación inicial de su padre, Majid bin Muhammad Al Saadi, quien era capitán de barco, y también estudió con varios capitanes experimentados, asistiendo a sus lecciones y debates a bordo de barcos atracados en puertos del Sultanato de Omán. Posteriormente, se autodidactó en el cálculo de posiciones estelares, la observación de sus salidas y puestas, y el análisis de sus efectos sobre las estaciones de navegación.
Ahmed bin Majid es considerado uno de los más célebres navegantes del Océano Índico y un experto en la historia y técnicas de navegación árabe. Entre sus contribuciones se encuentra la invención de la aguja magnética (brújula) para la determinación de rumbos en los viajes marítimos. Sus obras se difundieron en bibliotecas europeas, fueron traducidas a varios idiomas y sirvieron de base para los métodos de navegación europeos modernos. Entre sus innovaciones marítimas destacan: La máquina “Al Warda”, utilizada para determinar la dirección del viento durante la navegación. La máquina de “Tres Maderas”, para medir posiciones de estrellas. El perfeccionamiento de la brújula para la navegación.
Ahmed bin Majid dejó un numeroso legado científico en ciencias marítimas, que supera los 40 libros y poemas. Entre sus obras más importantes se encuentran: “Thalath Rahmanjat Majhoola” (Tres Rahmanjat Desconocidas), la palabra Rahmanjat significa “aparejos marítimos” en persa). El orientalista ruso Theodore Shumovsky las tradujo al ruso, basándose en el manuscrito conservado en el Instituto de Estudios Orientales de San Petersburgo, y posteriormente se tradujeron al árabe como “Tres Flores en el Conocimiento de los Mares”. “Clasificación de la Qiblah del Islam en Todo el Mundo”: Poema que detalla la dirección de la Qiblah desde todas las regiones del mundo. “Resumen Comprensivo de los Principios de la Ciencia Marítima”: El más largo de sus poemas. “El Poema sobre los Caballos” o “La Gran Nuniyya”.
“Los Beneficios en los Principios de la Ciencia Marítima y la Navegación”: Obra que recopila conocimientos prácticos y principios de navegación, compilada en sus últimos años (895 H / 1480 d.C.). Existen diversos manuscritos en Francia, Siria, Bahréin y Kuwait. La traducción al francés fue realizada por el orientalista Gabriel Franch (f. 1935) entre 1921 y 1925, mientras que el orientalista inglés Gerald Tebbs la tradujo al inglés en 1970. Ha sido publicada en árabe varias veces.
Se considera a Ibn Raziq como uno de los historiadores más importantes de Omán en el siglo XIX. Se dedicó a documentar el período histórico comprendido desde el establecimiento de la familia Al Busaid hasta el final del reinado del Sayyid Said bin Sultan en 1856, registrando los hechos y acontecimientos con gran fidelidad y precisión. También documentó la actividad de las potencias europeas en el Océano Índico y la región árabe, convirtiendo sus obras en testimonios fiables y referencias fundamentales para los investigadores del pasado omaní. Sus escritos han sido editados y verificados por varios especialistas dentro y fuera del Sultanato de Omán.
Su estilo se caracteriza por la imparcialidad en la narración de los acontecimientos y la verificación de relatos que describen hechos anteriores a su época. Además, mostró apertura hacia los conocimientos de no omaníes, estudiando las obras de grandes poetas árabes como Abu Tammam, Al Mutanabbi e Ibn Haní Al Andalusí. Entre sus obras literarias y poéticas destacan: Diwan “Saba’ik al Lujain” (Cadenas de Plata), Diwan “Fusūs al Marjan” (Esencias de Corales) y Diwan “Jawharat al Ash’ar wa Farid al Afkar” (La Joya de los Poemas y los Pensamientos Únicos). Asimismo, compiló libros que combinan historia y literatura, como: “Al Sahifa al Qahtaniyya” (La Crónica Qahhtani), “Al Sahifa al Adnaniyya” (La Crónica Adnani) y “Al Fath al Mubin fi Sirat al Sadat Al Busaidiyyin” (La Conquista Clara en la Biografía de la Familia Al Busaidi).
El poeta Abdullah bin Ali al Khalili nació en la wilaya de Samail en 1922 y residió allí junto a su familia. Fue apodado “el Príncipe de la Elocuencia” por su gran dominio del lenguaje y su expresividad. Sus escritos se distinguieron por el uso frecuente de palabras como amor, aniquilación, pasión y recuerdo. También escribió relatos cortos y obras teatrales en un estilo poético. A lo largo de su vida, compuso nueve colecciones poéticas, entre ellas: Al Khayal al Wafir (El amplio horizonte), Faris Al Dhad (“El caballero de la lengua árabe”) y Bayn al Fiqh wa al Adab (Entre la jurisprudencia y la literatura). Asimismo, escribió en diversos géneros literarios, como la narrativa breve, las maqamat poéticas y varias obras teatrales, destacando entre ellas “Juthayma y el rey”.
Falleció en Mascate el 30 de julio del año 2000.
El poeta omaní Muhammad bin Yazid Al Azdi, conocido como Al Mubarrad, tiene sus orígenes en la aldea de Maqa‘isa, en la gobernación de Al Batinah del Norte. Recibió el sobrenombre de “al Mubarrad” del jeque Abu ‘Uthman al Mazini por la solidez de sus respuestas y la contundencia de sus argumentos. Entre sus obras más célebres destacan:El libro de Al Kamil sobre lengua y literatura, Al Muqtadab, Al Maqsur wa al Mamdud y Al Ta‘azi wa al Marathi. Su libro Al Muqtadab se considera el segundo tratado más importante de gramática árabe, después de la obra de Sibawayh, y es una referencia esencial para quienes vinieron después de él: difícilmente se encuentra un libro posterior sobre gramática, exégesis o interpretación de lecturas coránicas que no cite o se inspire en Al Muqtadab. Al Mubarrad fue famoso por su dominio del arte de la interpretación de textos sagrados y las ciencias filosóficas, conocido como hermenéutica. Solía recurrir a versos poéticos y remitir las palabras a sus raíces en el Corán para profundizar en la comprensión y fomentar los valores. En su obra Al Balagha (La elocuencia), estableció una concepción general de la elocuencia, definiendo sus principios fundamentales y las bases metodológicas que deben estar presentes en todo discurso considerado arte literario.
