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El Centro Nacional de Cardiología y Cirugía Cardíaca del Hospital Real, en cooperación con el Centro Omaní para la Regulación de la Donación y el Trasplante de Órganos y Tejidos Humanos, realizó con éxito el cuarto trasplante de corazón en el Sultanato de Omán, además de cuatro trasplantes de órganos procedentes de un paciente declarado en muerte cerebral, lo que contribuyó a salvar la vida de cuatro pacientes.
Este importante logro refleja el alto nivel de competencia y preparación alcanzado por el Hospital Real, así como la coordinación integrada con el sistema sanitario gubernamental y militar del Sultanato de Omán y con la Ciudad Médica Universitaria. Asimismo, pone de manifiesto los avances logrados por los servicios sanitarios nacionales especializados en el ámbito de los trasplantes de órganos y confirma la capacidad de los profesionales médicos nacionales para realizar intervenciones altamente especializadas y complejas.
El Dr. Najeeb bin Zahran Al Rawahi, Director del Centro Nacional de Cardiología y Cirugía Cardíaca del Hospital Real, declaró a ONA que el éxito de estas complejas intervenciones refleja el compromiso del Centro con los más altos estándares internacionales de calidad y seguridad en la prestación de atención cardiológica avanzada. Subrayó que el trasplante de corazón no constituye únicamente una intervención quirúrgica de alta complejidad, sino un sistema integrado sujeto a protocolos rigurosos de evaluación y seguimiento, así como a un enfoque integral de gestión de la calidad total en la atención sanitaria.
Añadió que este importante logro es fruto de la coordinación e integración excepcionales entre las distintas subespecialidades del Centro, entre ellas los equipos de cirugía cardíaca, insuficiencia cardíaca, anestesia y cuidados intensivos cardíacos, además de los especialistas en perfusión y rehabilitación cardíaca. Explicó que esta cooperación entre los equipos médicos y los profesionales sanitarios de apoyo constituye el pilar fundamental para lograr los mejores resultados posibles para los pacientes y garantizar la continuidad del éxito del Programa Nacional de Trasplante Cardíaco.
Afirmó que la sostenibilidad y la preparación operativa constituyen pilares esenciales para el éxito de los trasplantes, y señaló que el Centro funciona las 24 horas para recibir notificaciones urgentes y activar equipos de respuesta inmediata. También aplica las tecnologías y los protocolos médicos más avanzados en el seguimiento posterior al trasplante, la atención de rehabilitación y el apoyo inmunológico integral, con el fin de preservar la seguridad de los órganos trasplantados y favorecer una recuperación completa y sostenible de los pacientes.
Por su parte, la Dra. Noreen bint Yousuf Al Balushi, Directora del Centro Omaní para la Regulación de la Donación y el Trasplante de Órganos y Tejidos Humanos, declaró a ONA que la repetición de este logro en un breve periodo de tiempo refleja la evolución del sistema de donación y trasplante de órganos del Sultanato de Omán hacia una etapa de mayor madurez, organización y preparación.
Subrayó que ya no se trata de un éxito aislado o excepcional, sino del resultado de un trabajo institucional integrado que comienza con la identificación temprana de posibles donantes, continúa con una evaluación médica minuciosa y la preservación de la viabilidad de los órganos, y culmina con una rápida coordinación entre los equipos de extracción y trasplante de varios hospitales y especialidades médicas.
Añadió que este logro refleja el desarrollo de una cultura de trabajo en equipo entre las unidades de cuidados intensivos, los equipos de donación de órganos, los laboratorios, los servicios logísticos y los equipos de trasplante de corazón, hígado y riñón, lo que permite obtener el máximo beneficio posible de cada caso de donación y transformar una dolorosa pérdida humana en nuevas oportunidades de vida para varios pacientes.
Explicó que salvar a cuatro pacientes gracias a un solo donante requiere la integración de numerosos factores, entre los que destacan el diagnóstico preciso de la muerte cerebral, la identificación temprana del posible donante y la preservación óptima de la función de los órganos en cuidados intensivos hasta el momento de la extracción.
Señaló que el éxito también depende de una rápida evaluación médica y de laboratorio de los órganos, de la selección de los pacientes más adecuados de las listas de espera y de la realización de pruebas de compatibilidad, además de una coordinación precisa y simultánea entre los equipos de corazón, hígado y riñón, anestesia, cuidados intensivos, laboratorios, bancos de sangre y servicios de transporte. Destacó que el profundo gesto humanitario de la familia del donante, que aceptó la donación en un momento de extrema dificultad, fue la base que hizo posible salvar estas vidas y ofrecer un nuevo comienzo a cuatro pacientes y a sus familias.
Por su parte, la Dra. Amina bint Sulaiman Al Busaidi, Consultora de Insuficiencia Cardíaca y Jefa del Programa de Trasplante Cardíaco, indicó que el establecimiento de un programa nacional de trasplante de corazón representa un importante logro médico. Señaló que el Sultanato de Omán ha logrado construir un programa sostenible de trasplante cardíaco gracias a los esfuerzos de los profesionales médicos del Centro Nacional de Cardiología y a la participación de un equipo multidisciplinario.
Añadió que, en un breve periodo, el programa ha logrado desarrollar un sistema integrado que comprende la selección rigurosa de pacientes, su gestión preoperatoria con un alto nivel de eficiencia y el seguimiento a largo plazo después del trasplante, lo que contribuye a mejorar los resultados médicos y elevar la calidad de vida de los pacientes.
Subrayó que el espíritu de trabajo en equipo y la integración entre las distintas especialidades han constituido la verdadera base del éxito del programa, y expresó su aspiración de continuar desarrollándolo de acuerdo con las mejores prácticas internacionales y en beneficio de los pacientes del Sultanato de Omán a largo plazo.
Por su parte, el Dr. Qasim bin Saleh Al Abri, Consultor Sénior de Cirugía Cardíaca del Centro Nacional de Cardiología y Cirugía Cardíaca, declaró a ONA que el trasplante de corazón es una de las intervenciones especializadas más complejas y requiere un elevado nivel de preparación, desde la identificación de un donante adecuado, pasando por la evaluación del corazón y la preservación de su función, hasta la extracción, el transporte y el trasplante.
Añadió que el éxito de estas intervenciones depende de una colaboración armoniosa entre los equipos de cirugía cardíaca, anestesia, cuidados intensivos, enfermería y laboratorios, así como de los demás equipos de apoyo. Indicó que el éxito del cuarto trasplante cardíaco confirma que el Programa Nacional de Trasplante Cardíaco ha comenzado a superar la fase de establecimiento para avanzar hacia una etapa de continuidad y acumulación de experiencia.
Señaló que el verdadero éxito no se mide por la realización de una sola intervención, sino por la capacidad del sistema para repetir estas complejas operaciones de forma segura y eficiente, manteniendo al mismo tiempo la preparación médica, técnica y logística.
Por su parte, el Dr. Waleed bin Amer Al Badi, Consultor de Cirugía Cardíaca del Centro Nacional de Cardiología y Cirugía Cardíaca, declaró a ONA que la repetición de estas operaciones ha contribuido a clarificar las funciones, acelerar la toma de decisiones y mejorar la coordinación entre los equipos de extracción y trasplante de corazón. Asimismo, los equipos han adquirido una mayor capacidad para anticipar los desafíos y afrontarlos oportunamente.
Añadió que la experiencia acumulada no se refleja únicamente en el aspecto quirúrgico, sino también en la selección de pacientes, la gestión de la etapa previa al trasplante, la atención postoperatoria y el manejo de los medicamentos inmunosupresores y de las posibles complicaciones. Subrayó que esta acumulación de experiencia constituye la verdadera base para construir un programa nacional sostenible y seguro.
Afirmó que el Sultanato de Omán ha alcanzado actualmente una etapa avanzada y prometedora en el ámbito de los trasplantes de órganos, al contar con una sólida base nacional de capacidades médicas y técnicas, una experiencia creciente en el trasplante de diversos órganos y un sistema regulatorio en constante desarrollo.
Añadió que la construcción de un sistema sostenible requiere continuar desarrollando los recursos humanos, ampliar los programas de formación, reforzar la infraestructura, activar la notificación de los casos de muerte cerebral en todas las gobernaciones y aumentar la concienciación social sobre la importancia de la donación de órganos.
Indicó que este logro representa un paso importante en un largo camino y transmite un mensaje claro de que el Sultanato de Omán posee la capacidad de construir un programa nacional integrado que reduzca la necesidad de recibir tratamiento en el extranjero y ofrezca a los pacientes servicios especializados avanzados dentro del país, de conformidad con los más altos estándares médicos y éticos.
Explicó que cada caso exitoso de donación contribuye directamente a reducir las listas de espera y a brindar a varios pacientes una nueva oportunidad de vida. No obstante, la demanda sigue siendo superior al número de órganos disponibles. Subrayó que lograr un avance cualitativo más amplio exige incrementar el número de donantes, ya sea tras la muerte cerebral o mediante donantes vivos, de conformidad con las normas médicas, de la Sharia y legales.
Explicó que ello requiere reforzar la identificación y notificación de los casos de muerte cerebral en todos los hospitales, disponer de coordinadores capacitados para la donación de órganos, apoyar las unidades de cuidados intensivos, ampliar los programas de trasplante de órganos y continuar desarrollando los laboratorios, las capacidades profesionales y la infraestructura.
Afirmó que la concienciación social sigue siendo la piedra angular. Cada persona que registra su deseo de donar y cada familia que acepta donar los órganos de un ser querido fallecido puede contribuir a salvar varias vidas. Señaló que el verdadero cambio se alcanzará cuando la donación de órganos se consolide como una cultura social arraigada, al constituir una de las formas más elevadas de entrega humanitaria y una prolongación de la vida después de la muerte.
El Hospital Real, en cooperación con el Centro Omaní para la Regulación de la Donación y el Trasplante de Órganos y Tejidos Humanos y con las instituciones sanitarias del Sultanato de Omán, continúa sus esfuerzos para desarrollar el sistema de trasplante de órganos y reforzar la concienciación social sobre la importancia de la donación de órganos tras la muerte cerebral, dado que representa una esperanza real para los pacientes que aguardan una nueva oportunidad de vida y encarna una noble misión humanitaria que contribuye a salvar vidas y mejorar la calidad de vida.
Cabe señalar que el número total de trasplantes de órganos realizados entre el 1 de enero y el 28 de julio de 2026 ascendió a 35. Estos se distribuyeron en 23 trasplantes de riñón, de los cuales 15 procedieron de donantes vivos y ocho de donantes en muerte cerebral; nueve trasplantes de hígado, de los cuales seis procedieron de donantes vivos y tres de donantes en muerte cerebral; y tres trasplantes de corazón, todos ellos procedentes de donantes en muerte cerebral. Durante el mismo periodo se realizaron además 50 trasplantes de córnea.