/Agencia de Noticias de Omán/ La árbitra internacional omaní Maryam bint Salem Al Hadhrami ha logrado consolidar su presencia en el ámbito del arbitraje futbolístico tanto a nivel nacional como internacional, a través de una trayectoria que comenzó con su pasión por el fútbol y que posteriormente se convirtió en una carrera profesional durante la cual ha representado al Sultanato de Omán en numerosos torneos continentales e internacionales.
En declaraciones concedidas a la Agencia de Noticias de Omán, la árbitra internacional Maryam Al Hadhrami señaló que su trayectoria en el arbitraje comenzó gracias a su gran interés por el fútbol y a su deseo de formar parte de este deporte. Explicó que su profundo conocimiento de las Reglas de Juego y de sus distintos aspectos la llevó a elegir el arbitraje, al que describió como «una escuela integral de disciplina, justicia y sentido de la responsabilidad».
Añadió que participó en los cursos de arbitraje organizados por la Asociación de Fútbol de Omán y que comenzó a dirigir partidos nacionales de forma gradual desde 2015. Posteriormente, obtuvo la escarapela internacional en 2020, subrayando que este logro constituyó un importante punto de inflexión en su carrera deportiva.
Al Hadhrami explicó que alcanzar la categoría de árbitra internacional representa un honor y una responsabilidad nacional, especialmente al representar al Sultanato de Omán en competiciones asiáticas e internacionales, tanto femeninas como masculinas, entre ellas la Copa Asiática Femenina de la AFC y las eliminatorias de la Copa Asiática Masculina de la AFC. Destacó que estas participaciones han contribuido a fortalecer su experiencia técnica y física, además de brindarle la oportunidad de representar a su país de la mejor manera posible.
En cuanto a los desafíos que ha afrontado, señaló que el arbitraje femenino, en sus inicios, despertó cierta sorpresa en la sociedad debido a que se trataba de una experiencia relativamente nueva para las mujeres. No obstante, afirmó que el apoyo recibido por parte de su familia y del sistema futbolístico del Sultanato de Omán fue un incentivo fundamental para continuar y transformar los desafíos en logros.
Asimismo, destacó que un árbitro exitoso debe contar con una preparación adecuada, confianza en sí mismo y la capacidad de mantener la concentración y la calma durante los partidos. Añadió que el arbitraje exige un esfuerzo constante para preservar una óptima condición física y mental, además de la capacidad de conciliar la vida personal con las exigencias de las competiciones deportivas.