/ Agencia de Noticias de Omán / El Sultanato de Omán ha logrado un nuevo hito sanitario de alcance mundial que refleja la solidez de su sistema de salud y la eficiencia y eficacia de sus políticas estratégicas. Datos recientes muestran que el indicador de esperanza de vida saludable al nacer aumentó hasta alcanzar los 66,07 años al cierre de 2023, superando los promedios regional y mundial y confirmando la transición de El Sultanato de Omán hacia una etapa avanzada en la calidad de vida en materia de salud.
El indicador de esperanza de vida saludable al nacer es uno de los principales indicadores globales para medir la calidad de vida de las personas. No se limita a contabilizar los años de vida, sino que se centra en el número de años que una persona vive con buena salud, libre de enfermedades crónicas y discapacidades que limitan su actividad. En este sentido, difiere del indicador tradicional de esperanza de vida, que mide el total de años vividos sin considerar su calidad en términos de salud.
Según la evaluación emitida por el Instituto de Métricas y Evaluación de la Salud (IHME) de la Universidad de Washington en Seattle (Estados Unidos), El Sultanato de Omán superó el promedio mundial de 63,1 años, así como el promedio de los países de Oriente Medio y Norte de África, situado en 62,7 años. Esto refleja el éxito del enfoque sanitario omaní en lograr un equilibrio entre prolongar la vida y mejorar su calidad.
El análisis de la evolución del indicador revela la resiliencia del sistema nacional de salud. Tras el leve descenso registrado a nivel mundial durante la pandemia de COVID-19 en 2021, cuando el indicador en El Sultanato de Omán se situó en 62,74 años, el país retomó rápidamente su trayectoria ascendente, alcanzando los 65,51 años en 2022 y llegando a la cifra actual en 2023, lo que confirma la eficiencia en la gestión de crisis sanitarias.
Este avance sitúa a El Sultanato de Omán a las puertas de alcanzar los objetivos de la primera fase de la Visión Omán 2040, que aspira a elevar la esperanza de vida saludable a 67 años para 2030.
Asimismo, este logro refleja el éxito de la transición estratégica desde la atención curativa hacia la atención preventiva, junto con la expansión en el uso de tecnologías modernas y la inteligencia artificial para la detección temprana de enfermedades y la mejora de la eficiencia de los servicios sanitarios.
En este contexto, los indicadores de salud confirman que el papel del individuo constituye la base fundamental para reforzar y sostener este logro, ya que la calidad de los años de vida depende directamente de los hábitos diarios, especialmente ante el aumento de la incidencia de enfermedades no transmisibles.
En este marco, destaca la adopción de un enfoque de “prevención proactiva” mediante chequeos periódicos y la detección temprana de enfermedades crónicas, junto con el cumplimiento de los programas de vacunación y la adopción de estilos de vida saludables basados en la actividad física regular y una alimentación equilibrada.
La salud mental adquiere una importancia creciente como parte integral del concepto de vida saludable, mientras que la concienciación social y el compromiso ambiental constituyen pilares de apoyo para mejorar la calidad de vida a nivel nacional. En conjunto, estos indicadores encarnan una visión nacional integral que sitúa al ser humano en el centro del desarrollo, donde la inversión en salud se convierte en una inversión en el futuro, no solo para prolongar los años de vida, sino para garantizar que estos sean de mayor calidad, productividad y bienestar.
Con este logro, El Sultanato de Omán avanza con confianza hacia la consolidación de su posición como modelo regional en la construcción de sistemas de salud sostenibles, basados en la prevención, la calidad de vida y una participación comunitaria efectiva.