Fomento de la Integridad                                                                                                                                                                                                                         

El Sultanato de Omán ha adoptado un marco legislativo y administrativo integral destinado a salvaguardar los fondos públicos, estableciendo la integridad y la transparencia como principios fundamentales en la gestión de estos recursos. Este enfoque se encuentra alineado con las estrategias de desarrollo sostenible y con las disposiciones legales pertinentes del ordenamiento jurídico omaní.

Omán ha demostrado un firme compromiso con la protección de los fondos públicos mediante un conjunto de leyes diseñadas para establecer controles estrictos que limiten la corrupción y garanticen la rendición de cuentas financiera. Estos instrumentos jurídicos constituyen la base para prevenir el uso indebido de los recursos públicos por parte de los empleados del sector gubernamental. Entre ellos, destaca el Código Penal omaní, que contempla sanciones severas por delitos relacionados con la corrupción, como el soborno, la malversación y la apropiación indebida de fondos públicos.  

Asimismo, la Ley sobre la Protección de los Fondos Públicos y la Prevención de Conflictos de Interés establece un marco legal destinado a preservar el patrimonio público y evitar el uso indebido de cargos oficiales con fines personales. Asimismo, la Ley de Prevención del Blanqueo de Capitales y de la Financiación del Terrorismo, que se centra en prevenir el uso de fondos públicos en actividades ilícitas como el blanqueo de capitales y la financiación del terrorismo. 

En el Sultanato de Omán, se entiende por fondos públicos todos aquellos activos y bienes, muebles o inmuebles, que sean propiedad del Estado o estén administrados bajo su autoridad. Estos recursos se consideran un derecho nacional compartido que pertenece a todos los ciudadanos y se rigen por disposiciones legales estrictas orientadas a preservarlos y protegerlos frente a su uso indebido o la corrupción.

La Institución de Auditoría del Estado del Sultanato de Omán (SAI) cuenta con amplias competencias para supervisar las actividades financieras y administrativas de todas las entidades gubernamentales. Su mandato incluye la revisión del desempeño financiero y administrativo de las instituciones estatales y la verificación de que todas sus operaciones se realicen conforme a las leyes y reglamentos vigentes en el Sultanato de Omán. La institución también está facultada para supervisar las declaraciones financieras de los funcionarios gubernamentales y posee autoridad de ejecución judicial, lo que le permite emprender acciones legales en los casos en que se detecten infracciones relacionadas con los fondos públicos.

Para promover la conciencia institucional y social sobre los riesgos de la corrupción, la Institución de Auditoría del Estado desarrolla programas de sensibilización y actividades informativas, y ha puesto en funcionamiento plataformas digitales para la recepción de denuncias y reclamaciones relacionadas con fondos públicos. Asimismo, publica un resumen público bilingüe (en árabe e inglés) que acompaña a su informe anual presentado a Su Majestad el Sultán.

En 2024, el Sultanato de Omán experimentó un avance significativo de 20 posiciones en el Índice de Percepción de la Corrupción que publica anualmente Transparency International en Berlín, situándose en el puesto 50 a nivel mundial de un total de 180 países y el cuarto lugar entre los países árabes. Este resultado contrasta con la posición 70 obtenida en 2023, con una mejora de la puntuación que pasó de 43 a 55 puntos, lo que representa un notable incremento de 12 puntos.

La consecución de este puesto avanzado constituye un hito relevante que refuerza la reputación internacional del Sultanato de Omán y confirma su posición como un entorno fiable y atractivo para el trabajo y la inversión. El Índice de Percepción de la Corrupción se reconoce ampliamente como uno de los indicadores internacionales más creíbles, y el progreso del Sultanato de Omán refleja su compromiso con la adopción de las mejores prácticas en la protección de los fondos públicos, la mejora de la eficiencia en su uso y el fomento de una cultura de integridad.