El sistema de falaj ( acequia )

A pesar de la dificultad del terreno y la gran extensión del territorio del Sultanato de Omán, los falajs omaníes han proporcionado desde tiempos muy antiguos una red integral para el riego y el transporte de agua desde las cumbres montañosas y el fondo de los valles hasta largas distancias, para que los omaníes puedan utilizarla en la agricultura y en diversos otros usos. Los falajs existen en el Sultanato de Omán desde antes del islam, siendo un sistema de ingeniería para el riego que ha sido transmitido de generación en generación durante cientos de años. Por ejemplo, algunos falajs en los estados de Manah y Samail fueron construidos hace más de 1500 años, mientras que hay falajs en las gobernaciones de Al Sharqiyah del Norte y Al Sharqiyah del Sur que datan de principios del siglo XX.

La genialidad del pueblo omaní a lo largo de los siglos se refleja en las técnicas utilizadas para excavar y construir los falajs, que alcanzan profundidades de varias decenas de metros para extraer agua subterránea mediante canales. Esto representa un logro de ingeniería extraordinario, especialmente considerando que se logró en épocas en las que no existían máquinas mecánicas.


El término falaj proviene del verbo árabe falaja, que significa “partir” o “abrir”. En esencia, un falaj es un canal de agua que se origina en una abertura situada en una zona elevada de una capa rocosa. Desde allí, el agua fluye a través de un canal que puede extenderse por varios kilómetros hasta llegar a terrenos agrícolas. Si el canal discurre a nivel del suelo, se construye como un canal superficial. Si atraviesa zonas elevadas, se excava siguiendo técnicas que evidencian un avanzado conocimiento arquitectónico. En los casos en los que debe cruzar terrenos más bajos que su nivel, se construyen puentes que permiten el paso del agua.


En El Sultanato de Omán existen más de 4,000 falajs distribuidos en distintos estados. El estado de Sohar encabeza la lista con aproximadamente 70 falajs. Estos sistemas se clasifican en tres tipos principales:

 


El sistema de falaj ( acequia   )  de Dawoodi

Es un canal largo excavado bajo tierra, que puede extenderse por varios kilómetros y alcanzar profundidades de decenas de metros. Este tipo de falaj mantiene un flujo constante de agua durante todo el año, representando aproximadamente el 45% de todos los falajas en el Sultanato de Omán.

El sistema de falaj   ( acequia   ) Ayni

Obtiene su agua de uno de los manantiales, incluidos manantiales de agua caliente como falaj Al Hamam en Baushar en la gobernación de Mascate, y el número de estos acequias son limitados .

El sistema de falaj   ( acequia   ) Ghaili

Obtiene su agua de corrientes superficiales y subsuperficiales, a profundidades que no superan los 3-4 metros. El nivel del agua aumenta después de las lluvias, pero puede secarse durante períodos prolongados de sequía. Los falajs ghaili representan el 55% de todos los falajs en el Sultanato de Omán.

El sistema de falaj   ( acequia   ) 
Los falajs y los manantiales constituyen un recurso esencial e importante de agua en la mayoría de las ciudades y aldeas del Sultanato de Omán. Sin embargo, son unos de los recursos más afectados por la escasez de lluvias y la disminución de las reservas subterráneas.
El Sultanato de Omán realiza grandes esfuerzos para mejorar la situación hídrica de las acequias  y reparar aquellos que han sido dañados. Se consideran recursos hídricos vitales, y se han establecido planes para su mantenimiento conforme a cronogramas anuales que priorizan las acequias más afectados.
A medida que el Sultanato de Omán experimenta un desarrollo acelerado en diversos campos, el país está adoptando métodos científicos modernos para preservar y desarrollar este sistema. Esto incluye:
La incorporación de materiales modernos en el mantenimiento de los falajs .
La promulgación de leyes que regulen las distancias permitidas para la construcción de proyectos de desarrollo.
La aplicación de medidas técnicas necesarias para proteger sus recursos hídricos de la contaminación y el agotamiento, además de proteger sus canales del colapso.

Manantiales  de agua

La importancia de los manantiales (fuentes) como una de las principales fuentes de recursos hídricos en el Sultanato de Omán varía según la calidad de sus aguas. Al igual que otras fuentes de agua, están influenciados por la cantidad de lluvias que caen, oscilando entre aguas termales y frías, además de aguas dulces aptas para el consumo humano y otras con un nivel de salinidad o alcalinidad adecuado para el riego agrícola al mezclarse con las aguas de los wadis. Existe otro tipo de manantiales que contienen diferentes proporciones de sales minerales, aptas para tratamientos terapéuticos y curativos.

La importancia de los manantiales en el Sultanato de Omán radica en las cantidades de agua que fluyen diariamente de ellos. El promedio diario del caudal de los manantiales termales es de aproximadamente 8 millones de galones, mientras que el promedio de los manantiales fríos alcanza los 15 millones de galones diarios.

Estos manantiales están dispersos en diversas regiones del Sultanato de Omán, y la mayoría de ellos emergen de las zonas montañosas. Varían en cuanto a la abundancia de sus aguas, su temperatura y su calidad, y entre ellos destacan:

Los manantiales de la aldea de Ghala

Se encuentran en el estado de Bawshar, en la gobernación de Mascate. La aldea de Ghala está situada a 10 kilómetros de la carretera del Sultán Qaboos, y es conocida por sus manantiales naturales de agua, que atraen a numerosos visitantes tanto de dentro como de fuera del Sultanato de Omán para el esparcimiento y el baño.

Ain Al Kasfa

Se encuentra en el estado de Al Rustaq, en la gobernación de Al Batinah del Sur. Es un manantial de aguas naturales con una temperatura constante de 45 grados centígrados. El agua caliente fluye en varias corrientes que se utilizan para el riego de huertos. El agua de Ain Al Kasfa es famosa por sus propiedades terapéuticas, siendo un tratamiento natural para enfermedades reumáticas gracias a su composición sulfurosa, así como para diversas enfermedades de la piel.

Ain Al Thawarah

Se encuentra en el estado de Nakhal, en la Gobernación de Al Batinah del Sur. Emerge desde una montaña rocosa llamada Jabal Sald, y se caracteriza por sus aguas termales saludables que fluyen a lo largo del wadi durante unos 300 metros antes de dividirse en dos ramales: uno forma el falaj de Kubbah y el otro el falaj de Al Sarooj. El estado de Nakhal depende de este manantial —Ain Al Thawwarah— y de sus afluentes para el riego de aproximadamente el 90 % de sus cultivos.

Los manantiales de la gobernación de Dhofar

La gobernación de Dhofar se caracteriza por la abundancia de manantiales distribuidos a lo largo de la franja montañosa y en los bordes de las montañas, mientras que una menor cantidad se encuentra en la región de Al Najd. Las estadísticas de la Dirección de Recursos Hídricos en la gobernación de Dhofar indican que hay aproximadamente 360 manantiales repartidos en diversas zonas de la región.

La mayoría de estos manantiales tienen un caudal constante durante todo el año, aunque algunos son estacionales y dependen del nivel de almacenamiento subterráneo influido por las lluvias. La temporada de Khareef (monzón) representa la principal fuente de recarga para las aguas subterráneas de estos manantiales. El caudal anual de agua se estima en 10.38 millones de metros cúbicos.

Entre los manantiales más famosos destacan: Ain Jarziz, Ain Arzat, Salalahnot, Hamran, Darbat, Ain Tabraq y Ain Athum, que constituyen destinos turísticos atractivos durante todo el año.